Ya sé lo que quiero comer.
Sin mayores complejidades me puse mis zapatillas y salí del hostal. Caminé pensando en que no quería irme, 'viajar es regresar..' decía Garcìa Marquez. Llegué al lago, me acerqué hasta el bar porque yo sabía que hoy me iba a comer un completo. La garzona me entrega la carta, gracias ya se lo que quiero. -Un completo italiano + bebida por favor!.- Se demora. Tal vez haya mucha gente, pero no me importa porque mi completo va a ser el mejor. Mientras pienso, qué raro que está el día, y que humeante que está el volcán.. Y llegó! Y estaba más lindo que nunca! Y le puse sal y me acorde de cuando comí el primer completo, en este mismo lugar, y mi amigo se reía porque se me caía la palta y el tomate me ensuciaba la ropa. Y también me acordé de las fotos que me sacaron comiendo completos, de lo mucho que me costó aprender a comerlos, y ¿Cuàntos habré comido?
Y le termino de poner sal y lo agarro y pruebo el primer bocado y ¿Cómo puede ser tan rico? Y empiezo a comer y qué difícil es morder el relleno y la vienesa juntos. Y qué rica la mayonesa, ¡Es casera! Y sigo comiendo y comentando lo rico que está, y le cuento todo mi viaje y el completo me escucha hasta que me encuentro cara a cara con el bocado final, y lo miro y él me mira y lo como y lo saboreo como nunca porque yo sabia que ése era mi ultimo completo.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario